Esa sensación de pescar mucho y devolver los peces al agua era algo nuevo para mí. Esta práctica se convirtió en un vicio, semana tras semana volvíamos al mismo puesto. El tamaño de las capturas fue subiendo y cada vez era más frecuentes las roturas de cametas y los anzuelos doblados. Un día se nos ocurrió meternos en Internet y encontramos información sobre carpfishing, para nosotros era impensable que existían carpas de más de 5 kilos. Nos pusimos manos a la obra y hicimos nuestros primeros boilies de cañamón, con ellos pesque mi primera carpa de 4 kilos… fue alucinante!

Aproveché mis vacaciones del verano del 99 para ir a Mequinenza donde me compré mi primer equipo de carpfishing y logré pescar una carpa de 12 kilos.
Desde entonces he pescado en muchos embalses de la comunidad valenciana, como Sitxar, Mª Cristina y el río Jucar. Aunque en estas aguas no es frecuente pescar carpas de gran tamaño, han sido y siempre serán mi perdición en el carpfishing.
